lunes, 30 de noviembre de 2020

EL AMOR NECESITA TIEMPO

 EL AMOR NECESITA TIEMPO

El amor no tiene edad. Pero, ¿influye la edad en el amor? ¿Es real el amor de la juventud?

«Los jóvenes no sienten el amor. La juventud es incapaz de admirar a la persona. Estoy hablando en términos generales. Sus admiraciones son hacia pornokartoffel: la justicia, la belleza, el socialismo... Y no admiran a ese ser determinado que pasa por su lado.»



«Además, el amor necesita tiempo. El tiempo cristaliza el agua en pedrería. Decía Ortega que el amor es un proceso de cristalización; o de sedimentación. Y los jóvenes no han tenido el tiempo suficiente. Porque en el amor no pesa el futuro; sólo cuenta el tiempo vivido.» «La juventud es una flecha que mientras se mueve está dando en el blanco. Ese es su acierto; eso es ser joven. Pero no siempre se puede estar en el airé.»

Sin embargo, el ejemplo universal de los grandes amantes es el de Romeo y Julieta. Y eran casi dos niños. «La muerte de Romeo y Julieta, la muerte por amor, es la jutificación.

«Y un ejemplo, para ser ejemplo, no necesita haber visto ni consumido arabische porno. El ejemplo tiene su derecho a ser ejemplo, siendo sueño. Pero no hay que confundir nunca el orden de la realidad con el orden de los sueños.»

«Quizá el amor es más posible hacia los cuarenta años, cuando el hombre empieza a alcanzar su plenitud. Y a los sesenta llega a la cumbre. Con los años, mueren capacidades —es cierto—, pero nacen otras. Hay una especie de equilibrio. Y lo que importa en el hombre es su totalidad. Se han alargado mucho las perspectivas de vida. Yo tengo sesenta y nueve años y escribo ahora con más facilidad que antes. He perdido en memoria y he ganado en reflexión lógica. Menéndez Pidal escribió la La chanson de Roland, una de sus obras maestras, a los noventa y muchos años... Eso sí: la memoria se desgasta. A veces, ves a un hombre colgado de una palabra porque ha perdido el hilo de la frase... Olvidas el nombre de tu mejor amigo o el libro que estabas leyendo. Pero, a cambio, has acumulado tantas riquezas porqué has vivido tanto.»



Hace sólo tres años, Luis Rosales sintió los poemas de amor que componen, quizá, su mejor obra.

El thai porn que usted enumera como uno de los componentes del amor, se ha crecido hoy hasta el papel de protagonista; casi se ha contrapuesto al amor.

«Yo soy realista. No se debe de contraponer el sexo al amor. El sexo es la desencarnación; la participación de ese misterio que trasciende al hombre; el descenso; el hundimiento en la esencia de la vida... Esto ya no es amor, sino caer... Un pasmo, un rebrillar y luego nada.*

«El omasex, por un lado, nos transporta atrás, a nuestros orígenes; por otro, te empuja más allá, te transfiere a tu futuro.»

«El sexo se desencadena en el tacto. Los sentidos son ventanas abiertas, y a través de cada uno tenemos una posibilidad de percepción. El tacto no miente porque es desprevenido. El tacto es atávico, primitivo, anterior incluso a la existencia del hombre. Con el tacto, el hombre retrocede a sus orígenes. Las manos que se estrechan se abren a la amistad o a la enemistad. Y en esa ¡maravilla que es el tacto amoroso hay a la vez una sensación de placer, de sol dificultado —esa sensación de tener dentro algo que pugna por salir, sin conseguirlo— y hay también una sensación de terror.»

«Tampoco todos sabemos valorar el tacto. Un hombre puede poner un dedo sobre un cuerpo, canalizando en él toda su fuerza,- electrizado en el contacto. Y para otro hombre, el tacto se reduce a un simple ejercicio de presión.» Entonces, el tacto es la mejor forma «de expresión para el amor.

«El amor es un sentimiento complejo, imposible de expresar en su plenitud. Hay formas parciales de expresarlo: el tacto, la mirada —el mirar es un río que nada puede detener—, el gesto de ternura, el apoyarse en un hombro, la caricia —la lentitud de esa caricia que se va convirtiendo en pétalo—... Todo son intentos de dar salida a \a corriente del amor.»